1.  —Ya es de nacimiento el andar de andariego. Así es mi natural y ni modo. Fue culpa de mi tata si bien se analiza. Cuando nací, el viejito no se dio prisa pa enterrar mi ombligo que es como debe hacerse, que es como manda la buena crianza. Se descuidó el tata; fue que lo puso sobre una piedra del patio y en lo que fue por un machete, pa hacer el hoyito del entierro, vino una urraca y se llevó mi ombligo pa más nunca. Ansina fue que lo contó el viejito. Y siendo ansina, ¿onde diablos voy a estar quieto? Siempre volando como mi ombligo, que esa fue mi ganancia. Por eso es que no quedo quieto en ningún lugar; pepeno las ganas de jalar veredas. Si me hubieran enterrado el pellejito, otro fuera el cuento.
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    —Ya es de nacimiento el andar de andariego. Así es mi natural y ni modo. Fue culpa de mi tata si bien se analiza. Cuando nací, el viejito no se dio prisa pa enterrar mi ombligo que es como debe hacerse, que es como manda la buena crianza. Se descuidó el tata; fue que lo puso sobre una piedra del patio y en lo que fue por un machete, pa hacer el hoyito del entierro, vino una urraca y se llevó mi ombligo pa más nunca. Ansina fue que lo contó el viejito. Y siendo ansina, ¿onde diablos voy a estar quieto? Siempre volando como mi ombligo, que esa fue mi ganancia. Por eso es que no quedo quieto en ningún lugar; pepeno las ganas de jalar veredas. Si me hubieran enterrado el pellejito, otro fuera el cuento.

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  2. Cuestiones del qué hacer.

    por esta mirada que te persigue

    a solas con las aguas es verdad que quedo

    tendido así

    cuando la hierba

    en este otro lado

    de cara a tus pies que repasan los pasos

    de ayer y de siempre

    cuando sólo tú

    y este quedarme de cara al cielo

    te levanta

    por aquello de las aguas mansas

    peso de un cuerpo que no duele

    cada vez en que la noche

    o cuando el silencio

    de cuando en cuando

    me abandona y corro al sitio de la huida

    y de la luz que te pierde

    pensamiento como este donde Lorca

    asoma tras la ventana y da pie a lo andado

    cuando a solas

    vestido de agua fuerte de casa vacía que

    me acompaña intermediando café y odas

    casi a la hora del sueño del río

    de la figura que vuelve a repasar

    el camino a lo largo de esta calle

    tarda en mí que te despierta

    siempre y cuando

    allá

    en el recodo del sendero alto

    echada a andar de acuerdo a la cita

    donde cualquier indicio de árbol

    te arrastra a la mirada y al tiempo de este que

    espera en días al paso

    dos protagonistas de por medio

    mirándose cada ocasión en que el río

    lleva sus aguas a los cuerpos de afuera

    vado casi al azar para pensarte y quedar

    como el horizonte donde los lugares se

    juntan y acomodan la corriente de las

    miradas

    de uno

    posiblemente yo

    alguien que raciona al pensamiento para

    extender lo bueno del recuerdo

    y así

    buscarte en el segundo encuentro discreto

    como el agua y Lorca

    acompañantes solo de tiempo en tiempo

    relegados a la manera más eficaz de sui-

    -cidio porque solamente son un algo de por

    medio cuando la mirada hace de las suyas

    y no estás donde el ahora cae

    cuestiones del qué hacer.

                                           Alberto Enríquez

     
  3. Incongruencias. (Leticia Herrera)

    muda el alma de piel
    y el cuerpo
    de lo tenso a lo rugoso
    de lo inocente a lo perverso

    en el camino el jirón
    el beso reventado
    el refugio del adiós
    en la mano derecha mientras
    la izquierda se acomoda
    solicitando un nuevo desengaño

    todo es fugaz
    pasajeros del último andén
    nos vemos sin piedad
    quedamos muchos
    diríase que en este viaje
    no hubo sencillamente
    vagones para todos

     
  4. glamdamage:

Nos hicimos polvo hasta quedar rendidos en el suelo.

    glamdamage:

    Nos hicimos polvo hasta quedar rendidos en el suelo.

     
  5. Hoja

    poitevin:

    Al filo del ocaso una hoja tiembla
    y cede silenciosa al blanco viento.

    Rojo revuelo y hoja en cuyas líneas
    se cifran la ternura y el descenso.

    Hoja, baile elegante del destiempo,
    vuelta de hoja final que siempre flota

    al margen de las hojas en el suelo.
    La despedida rumbo abajo. Hoja.

     
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    Dadafon, Heel of Achilles.

     
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    Dadafon, Slowday.

     
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  9. Qué le pusiste a la luna que me tiene así.
    — (via chapztick)
     
  10. Cuando empecé a escribir esta columna, estaba convencida de que la Guerra de Las Malvinas había sido la primera que yo viví en tiempo real y cuyas imágenes vi por medio de rayos catódicos. Pero hace dos renglones vivía en el engaño. Esta guerra entre Argentina y Gran Bretaña inició y terminó…